¿Factoring?

El factoring es una herramienta financiera que permite a las empresas, con cuentas por cobrar de buenos clientes a los cuales se les ha otorgado crédito, intercambiarlas por dinero en efectivo de inmediato, en lugar de tener que esperar 30, 60, incluso 120 días para el pago de esas cuentas.

Las operaciones de factoring consisten en la cesión o venta de tus cuentas por cobrar (compuestas generalmente por facturas o contratos). Tu empresa cede estos documentos a Merkel, quien de inmediato te anticipa un porcentaje del monto de esas cuentas. Merkel, a su vez, espera hasta la fecha real del vencimiento real para el cobro por parte del pagador. Esto quiere decir que  podrás contar rápidamente con el efectivo que necesitas, sin complicaciones y sin tener que endeudarte.

En la operación de factoring participan tres partes:

El emisor o vendedor de la factura (tu empresa o persona) el cual  vende un producto o servicio a un cliente.

La empresa de factoring (Merkel), quien se encargará de avanzar el pago de la factura a tu empresa y esperar el tiempo convenido en la operación, para recibir el pago por parte de tu cliente.

El pagador o comprador (tu cliente), a quien tu empresa vendió a crédito un producto o servicio, y quien le pagará tu factura a Merkel.

¡El proceso de las operaciones de factoring es muy sencillo!

Tu empresa envía a Merkel la factura de la cuenta por cobrar (recibida por tu cliente).

Merkel notifica al pagador, que la cuenta por cobrar que tenía con  tu empresa ya fue avanzada y que esta debe ser pagada ahora a Merkel.

Cuando llegue el pago de parte del pagador, Merkel te liquidará el pago que te fue avanzado inicialmente, más los intereses generados desde esa fecha hasta la fecha de pago, y reembolsará inmediatamente cualquier diferencia que no fue utilizada en el descuento inicial.